Estrenan el nuevo vestíbulo de la estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor después de cuatro años de obras
La estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor, ubicada en Madrid, ha estrenado su nuevo vestíbulo principal este martes, 2 de junio. Esta actuación, que ha requerido cuatro años de obras, permite cuadruplicar la superficie del espacio para adaptarla al aumento de viajeros. De este modo, el complejo ferroviario consolida su papel como uno de los principales nodos de transporte de España.
Una ampliación con más de 560 millones de euros de inversión
Este proyecto ha supuesto una inversión superior a los 560 millones de euros. Una Unión Temporal de Empresas formada por Azvi, COMSA, Vías y Construcciones y SANJOSE Constructora ha ejecutado estas obras de gran envergadura. Gracias a estos trabajos, el vestíbulo principal ha pasado de tener 4.000 metros cuadrados a contar con 18.000 metros cuadrados de superficie.
Además, la estación ofrece ahora a los usuarios cerca de 27.000 metros cuadrados útiles. Esta cifra se distribuye entre la nueva zona de acceso, el vestíbulo central subterráneo ya renovado y un paso inferior de conexión. Por lo tanto, la nueva distribución optimiza el tránsito de las personas por el recinto.
Duplicación de la capacidad de alta velocidad y conexiones directas
Por otra parte, la infraestructura ha duplicado su capacidad para trenes de alta velocidad, al pasar de 6 a 12 vías operativas. Actualmente, la estación dispone de un total de 25 vías pasantes en su conjunto. De ellas, 12 corresponden a la alta velocidad y 13 dan servicio al ancho ibérico.
Estas últimas vías atienden los trayectos de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia convencional. Asimismo, la estación cuenta con cuatro vías adicionales de carácter auxiliar para maniobras. Del mismo modo, un nuevo paso inferior facilita la distribución de personas para evitar aglomeraciones.
En cuanto a la movilidad urbana, la remodelación potencia la intermodalidad del recinto madrileño. Por consiguiente, los usuarios disponen de conexiones directas con el Metro, paradas de taxi y zonas para vehículos de transporte con conductor (VTC). Igualmente, el complejo cuenta con una nueva dársena de autobuses y aparcamientos renovados.
Un diseño preparado para el incremento de viajeros
Por otro lado, la transformación de la estación responde a la liberalización del sector ferroviario y a la apertura de nuevas líneas. En este sentido, la terminal registró un récord de 46,2 millones de viajeros en 2025, frente a los 29,9 millones anotados en 2022. Esta evolución evidencia la necesidad de adaptar las infraestructuras a los nuevos tiempos.
Finalmente, las constructoras han ejecutado todos los trabajos por fases consecutivas. Esta planificación ha permitido mantener la estación en funcionamiento durante todo el proceso constructivo. De este modo, los operarios han evitado interrumpir el servicio diario para los miles de usuarios habituales. La ampliación de la estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor con un nuevo vestíbulo de 18.000 metros cuadrados de superficie es un ejemplo de la inversión en infraestructuras ferroviarias en España.
