China estrena ruta ferroviaria intermodal para conectar el centro y el suroeste
Un tren de mercancías inauguró el pasado 18 de abril una nueva ruta intermodal en la provincia de Hubei, en China. En concreto, este trayecto conecta de forma directa el centro del país con la región suroeste para agilizar el transporte industrial.
Una conexión estratégica para el suroeste chino
El primer convoy partió desde la estación de Wuchangdong, en Hubei, y finalizó su viaje en la terminal de Zhujiangyuan, situada en la provincia de Yunnan. Además, esta conexión ferroviaria y fluvial beneficia también a otras zonas clave como Guangxi y la municipalidad de Chongqing.
Por esta razón, el nuevo corredor refuerza la flexibilidad operativa del transporte logístico en la región. Asimismo, el sistema intermodal combina barcos y trenes para optimizar la cadena de suministro de productos como el coque de petróleo.
El crecimiento del sector ferroviario de mercancías
Esta iniciativa coincide con un incremento notable del transporte de carga en la red ferroviaria nacional de China. Según los datos oficiales más recientes, los trenes del país transportaron 1.670 millones de toneladas entre enero y mayo de 2026.
Este volumen representa un crecimiento del 1,8 % en comparación con el mismo período del año anterior. Por lo tanto, las autoridades continúan reforzando su infraestructura logística para sostener la demanda industrial de la nación.
Chongqing como nodo logístico global
Por otra parte, la municipalidad de Chongqing se consolida como uno de los principales núcleos de distribución en el suroeste de China. De hecho, esta localidad forma parte activa del Nuevo Corredor Internacional de Comercio Terrestre-Marítimo.
El trazado conecta las provincias occidentales con el exterior mediante ferrocarriles y carreteras. Como consecuencia, el corredor ya tiene acceso a 555 puertos en 127 países diferentes.
Durante el año 2024, esta ruta gestionó más de 251.800 unidades de contenedores de 20 pies (TEU). Finalmente, la apertura de estas rutas ayuda a diversificar los canales comerciales del país asiático. Gracias a esto, China reduce su dependencia de los puntos marítimos críticos y asegura un tránsito más fluido de sus recursos esenciales.
