Turismo de floración en el Tíbet: Conexiones de tren entre Lhasa y Nyingchi
La temporada de floración del melocotonero en Nyingchi, Región Autónoma del Tíbet, China, ha impulsado el transporte de pasajeros en tren. Debido a este fenómeno, numerosos turistas eligen los servicios ferroviarios locales para contemplar los paisajes primaverales de la zona durante este mes de mayo.
Refuerzo en las conexiones de tren para la primavera
Con el objetivo de atender la alta demanda de movilidad, la compañía ferroviaria ha implementado servicios adicionales entre Lhasa y Nyingchi. En concreto, los trenes adicionales programaron sus salidas para los días 1, 8, 15, 22 y el próximo 29 de mayo.
Por su parte, el tren C881 se ha convertido en una de las opciones preferidas por los viajeros. Gracias a estas conexiones, los usuarios acceden de forma rápida a los principales atractivos turísticos de la meseta tibetana.
Detalles sobre la línea ferroviaria Lhasa-Nyingchi
Esta línea, que comenzó a operar el 25 de junio de 2021, destaca por ser la primera vía ferroviaria electrificada de la región. Además, su infraestructura abarca una distancia aproximada de 435 kilómetros y forma parte del proyecto ferroviario Sichuan-Tíbet.
Los trenes en este trayecto alcanzan velocidades de hasta 160 kilómetros por hora. De este modo, el viaje entre Lhasa y Nyingchi se completa en un tiempo de entre 3.5 y 4 horas.
Un nuevo tren turístico desde la provincia de Qinghai
Por otro lado, el pasado 9 de abril se puso en marcha el tren turístico denominado «Beautiful Qinghai, Happy Tibet». Este trayecto conecta directamente la ciudad de Xining, en la provincia de Qinghai, con Nyingchi.
El objetivo principal de esta ruta es facilitar el traslado de los pasajeros interesados en observar las flores primaverales. Asimismo, el lanzamiento de este servicio conmemora el vigésimo aniversario del Ferrocarril Qinghai-Tíbet.
Con respecto a esta histórica infraestructura, inaugurada el 1 de julio de 2006, se la reconoce como la línea de tren más alta del mundo. Por ello, los vagones están especialmente adaptados para la altitud y disponen de sistemas de oxígeno para los pasajeros.
