Arranca la construcción de la línea de alta velocidad entre Oporto y Lisboa
Portugal ha comenzado oficialmente los trabajos de construcción de la nueva línea de alta velocidad ferroviaria que conectará las ciudades de Oporto, Lisboa y Vigo. Las primeras tareas se han localizado en el municipio de Oliveira do Bairro, situado en el distrito de Aveiro, Portugal. Esta infraestructura estratégica busca reducir los tiempos de viaje y mejorar la movilidad en toda la fachada atlántica de la península ibérica.
Comienzo de los trabajos técnicos en el distrito de Aveiro
Las labores iniciales han consistido en la delimitación de los terrenos mediante la colocación de estacas técnicas. Estos trabajos se realizaron en la parroquia de Oiã, dentro del municipio de Oliveira do Bairro, el pasado 6 de abril. Un equipo de operarios de la empresa encargada llevó a cabo este procedimiento sin actos oficiales ni discursos públicos.
Asimismo, estos preparativos sirven para definir las futuras expropiaciones necesarias para construir la plataforma ferroviaria. El punto elegido marca el inicio del primer tramo que partirá desde la estación de Campanhã, en Oporto. Por este motivo, el acto simboliza el desbloqueo de un proyecto que ha permanecido en fase de planificación durante varias décadas.
Inversión y plazos para la puesta en servicio
El primer tramo de la red cuenta con un presupuesto adjudicado de 1.600 millones de euros. El consorcio LusoLAV será el encargado de ejecutar y mantener estos 71 kilómetros de vía durante los próximos 30 años. Según los planes actuales, la previsión es que la línea de alta velocidad esté totalmente operativa en el año 2032.
No obstante, el Gobierno portugués espera que algunos servicios comiencen a funcionar progresivamente a partir de 2030. Por su parte, la empresa Infraestruturas de Portugal estima que el nuevo servicio atraerá a 10 millones de viajeros cada año. Este aumento de la capacidad permitirá también liberar espacio en las líneas ferroviarias convencionales para otros usos de transporte.
Respaldo financiero y apoyo de la unión europea
El proyecto dispone de un aval económico procedente de diversas instituciones europeas para evitar retrasos en su ejecución. En concreto, los fondos Next Generation aportarán 447 millones de euros en esta primera fase de construcción. Además, el Banco Europeo de Inversiones ha formalizado recientemente un préstamo para garantizar la viabilidad de los trabajos.
La presidenta de esta institución, la gallega Nadia Calviño, ha destacado que esta infraestructura mejorará la calidad de vida de los ciudadanos. En este sentido, la dirigente calificó la firma del acuerdo como un verdadero punto de inflexión para el transporte ferroviario luso. Por otro lado, la inversión total prevista para el conjunto del proyecto alcanza los 1.660 millones de euros.
Conexión estratégica con galicia y el norte
El plan ferroviario no solo contempla la unión entre las principales ciudades portuguesas, sino que también incluye la conexión con España. La intención de las autoridades es integrar el eje Lisboa-Oporto con la red gallega a través de Vigo. De esta manera, se pretende situar a ciudades como A Coruña a una distancia de tres horas de la capital portuguesa.
Esta mejora en las comunicaciones afectará directamente a un área de influencia con cerca de 11 millones de habitantes. Por este motivo, la conexión con Galicia se considera una pieza fundamental para el desarrollo económico del territorio transfronterizo. Actualmente, el proyecto continúa avanzando para resolver detalles técnicos en zonas complejas como el paso sobre el río Duero.
