Modernización de la red ferroviaria en Tailandia con locomotoras diésel
Los Ferrocarriles Estatales de Tailandia han validado el rendimiento de su nueva flota de 50 locomotoras diésel-eléctricas tras dos años de operación. Estos vehículos de fabricación china han cumplido los objetivos de transporte de pasajeros y mercancías establecidos por el Ministerio de Transportes. Por lo tanto, la compañía confirma la modernización efectiva de su red ferroviaria nacional.
Renovación de la flota ferroviaria en Tailandia
La empresa pública SRT adquirió estas máquinas para sustituir a las antiguas unidades de General Electric de los años sesenta. En consecuencia, el organismo firmó un contrato con la firma CRRC Qishuyan por un valor total de 6.520 millones de baht.
El proceso de entrega comenzó en febrero de 2022 con la llegada de las primeras 20 unidades al país asiático. Posteriormente, el resto de la flota y los repuestos necesarios se completaron un año más tarde.
Especificaciones técnicas de las nuevas locomotoras
Las máquinas QSY funcionan sobre la red de vía métrica tailandesa y alcanzan una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora. Asimismo, cuentan con una potencia de 2.400 kilovatios y utilizan equipos de tracción de corriente alterna.
En cuanto a la seguridad, los vehículos integran sistemas de protección automática y cámaras de vigilancia. También presentan bajas tasas de emisiones contaminantes durante sus trayectos.
Por otra parte, la empresa Thales instaló dispositivos de control ETCS de nivel 1 en toda la flota. Este proyecto tecnológico finalizó en mayo de 2024 para mejorar la supervisión operativa.
Impacto positivo en el servicio de pasajeros y carga
Los resultados operativos muestran que la nueva flota ha permitido aumentar el volumen de transporte de forma estable. De hecho, el tráfico de pasajeros superó las previsiones internas en 2023 al registrar 27,8 millones de trayectos.
Por otro lado, las encuestas realizadas en 2025 reflejan una alta satisfacción entre los usuarios y los operadores logísticos. Los pasajeros destacan especialmente la mejora en la puntualidad y la reducción de los tiempos de viaje.
Finalmente, las locomotoras han reducido las interrupciones del servicio gracias a su mayor capacidad de arrastre. Esto permite gestionar convoyes más largos y pesados sin comprometer la infraestructura ferroviaria existente.
