Renfe enfrenta averías y cancelaciones en sus nuevas rutas entre Praga y Bratislava con trenes Talgo
Renfe ha registrado diversos problemas técnicos y cancelaciones en el estreno de sus rutas ferroviarias entre la República Checa y Eslovaquia.
La operadora española, mediante su filial Leo Express, conecta desde hace pocos días las ciudades de Praga y Bratislava con trenes Talgo reacondicionados. Sin embargo, fallos en el sistema de frenado y en las puertas han obligado a retirar parte de la flota de manera temporal.
Incidencias técnicas en los primeros trayectos
El servicio comenzó el pasado 30 de abril con el objetivo de unir Praga, en la República Checa, con Bratislava y Prešov, en Eslovaquia. No obstante, Leo Express suspendió la circulación de dos de los tres trenes destinados a estos trayectos internacionales. Por este motivo, la compañía ha dejado de vender billetes para los convoyes afectados durante gran parte del mes de mayo.
Las unidades operativas han sufrido activaciones inesperadas de los frenos de emergencia y errores de sistema cuando circulaban a alta velocidad. Además, los usuarios denunciaron la falta de servicios básicos como agua, restauración o baños operativos en el interior de los vagones. Estas deficiencias provocaron retrasos de más de cien minutos y múltiples protestas de los viajeros afectados por la situación.
Trenes de los años noventa para la expansión europea
La flota utilizada para esta conexión consiste en unidades Talgo VI, fabricadas originalmente en la década de 1990. Estos trenes fueron modernizados recientemente tras un acuerdo de alquiler por un periodo de quince años con Renfe. Cada composición cuenta con trece coches y tiene capacidad para transportar a 354 pasajeros en total.
A pesar de la remodelación técnica, uno de los vehículos también sufrió actos vandálicos al inicio de las operaciones comerciales. Actualmente, la empresa Leo Express trabaja junto a técnicos de Renfe para solucionar los fallos en la regulación del aire acondicionado. Por otro lado, la frecuencia de viajes diarios entre las capitales checa y eslovaca se ha reducido a la mitad mientras duran las reparaciones.
Este proyecto representa un paso clave para consolidar la presencia del Grupo Renfe en el mercado ferroviario de Centroeuropa con rutas entre Praga y Bratislava. Por su parte, la empresa Tarvia asume las reparaciones más complejas en coordinación con el área de ingeniería de la operadora pública española.
