Retrasos y sobrecostes en el tren de alta velocidad británico HS2 hasta 2036
El Gobierno de Reino Unido ha actualizado las previsiones del tren de alta velocidad HS2, que conectará Londres y Birmingham, en Inglaterra. Este proyecto ferroviario sufrirá importantes retrasos y un fuerte incremento en su presupuesto original. De este modo, los primeros viajes comerciales no comenzarán antes del año 2036 debido a diversos problemas de ejecución.
Un presupuesto que duplica la previsión inicial
Por un lado, las nuevas estimaciones sitúan el presupuesto final de la línea entre los 87.700 y los 102.700 millones de libras esterlinas. Esta cantidad equivale aproximadamente a una cifra entre 101.300 y 118.600 millones de euros actuales.
No obstante, la planificación original del año 2012 contemplaba un gasto mucho menor, estimado en 37.500 millones de libras. Ante esta situación, la ministra de Transportes británica, Heidi Alexander, calificó este incremento de costes como «obsceno».
Asimismo, la representante pública atribuyó dos tercios de la desviación a la falta de previsión y a una deficiente ejecución de las obras. Entre estos imprevistos destaca el diseño de un túnel de un kilómetro para proteger murciélagos por cien millones de libras. El tercio restante del sobrecoste se debe al impacto directo de la inflación económica de los últimos años.
Cambios de diseño y retrasos en el calendario
Por otra parte, la puesta en marcha de los primeros convoyes entre las estaciones de Old Oak Common y Birmingham Curzon Street se demorará. En concreto, el Ejecutivo británico prevé que estos servicios no comiencen antes de 2036, pudiendo retrasarse hasta octubre de 2039.
Además, la conexión total con la céntrica estación de Londres Euston y la West Coast Main Line se calcula ahora para la década de 2040. Concretamente, los técnicos estiman que la finalización del trazado completo ocurrirá entre mayo de 2040 y diciembre de 2043.
Por este motivo, los viajeros tendrán que realizar transbordos provisionales al principio, lo que anulará el ahorro de tiempo en sus trayectos iniciales. Igualmente, la velocidad máxima de diseño se ha reducido a 320 kilómetros por hora para ahorrar costes de construcción.
Conviene recordar que este proyecto ferroviario ya sufrió importantes recortes geográficos con la cancelación previa de sus ramales a Leeds y Mánchester. Actualmente, el recorrido se limita a un único tramo principal de 225 kilómetros.
Participación de empresas españolas en el proyecto
A pesar de las dificultades del proyecto, varias compañías constructoras españolas mantienen una presencia muy activa en estas obras de Reino Unido. Por ejemplo, Ferrovial lidera un consorcio adjudicatario que gestiona un contrato valorado en unos 3.000 millones de libras esterlinas.
Esta adjudicación incluye los trabajos de instalación de las vías, la catenaria y los sistemas eléctricos en todo el tramo principal de alta velocidad.
Por su parte, la empresa Dragados, perteneciente al grupo ACS, se encarga de edificar las estaciones de Birmingham Curzon y de Londres Euston. Sin embargo, el diseño final y el alcance de esta última estación londinense han sufrido modificaciones respecto al plan inicial.
El desarrollo de la línea de Oxford a Cambridge
En un plano diferente de las infraestructuras de Reino Unido, el nuevo Gobierno laborista prioriza la conexión ferroviaria llamada East West Rail. Este proyecto busca volver a unir de manera directa la región de East Anglia con Oxfordshire a través de trenes convencionales.
Así, la primera fase del trazado que une Oxford con Bletchley finalizó la colocación de sus vías a principios del pasado año 2024. Los servicios dedicados al transporte de mercancías comenzaron a rodar por este nuevo tramo en junio de 2025.
Sin embargo, los trenes de pasajeros sufren retrasos debido a un conflicto abierto con los sindicatos de trabajadores del sector del ferrocarril. Por ello, la compañía promotora ha abierto una consulta ciudadana para perfilar las siguientes fases técnicas antes de pedir los permisos necesarios.
