Renfe mejora la eficiencia energética de sus trenes en España con sistemas de medida embarcada
Renfe ha integrado un nuevo sistema de medida embarcada en su flota para optimizar el consumo de electricidad en España. Este dispositivo permite vigilar de forma detallada cuánta energía gasta cada tren durante sus trayectos diarios. Mediante esta tecnología, la operadora busca implementar medidas de ahorro y mejorar la sostenibilidad de sus servicios ferroviarios.
Ahorro en la factura de energía
La instalación de estos equipos facilita que Renfe acceda a bonificaciones directas en su facturación eléctrica. Adif gestiona este mecanismo de cobro, que supone un descuento del 5 % sobre el coste total de la energía utilizada. Este incentivo premia a los operadores ferroviarios que realizan una lectura real de su gasto en la red de alta velocidad.
Igualmente, el sistema permite contabilizar la electricidad que los trenes devuelven a la red eléctrica al utilizar el freno regenerativo. Por este motivo, el control preciso del consumo fomenta una conducción más eficiente entre los maquinistas. Esta medida ayuda a reducir el impacto ambiental mientras se mantiene la operatividad de las rutas.
Implementación en los trenes de alta velocidad
La compañía ferroviaria ya ha validado con éxito esta tecnología en una unidad de la serie 106. Por ello, ha iniciado la instalación de los equipos en el resto de los trenes pertenecientes a este modelo. También se están incorporando estos sistemas en las nuevas unidades que se encuentran actualmente en fase de fabricación.
Este avance técnico nace de la colaboración entre departamentos de ingeniería, mantenimiento, transformación digital y sostenibilidad. Asimismo, en el proyecto participan empresas externas como Talgo y el gestor de infraestructuras Adif. Gracias a este trabajo conjunto, Renfe podrá gestionar de forma más eficaz todo su material rodante.
Modernización de la flota ferroviaria
Este plan se enmarca dentro de una estrategia global para descarbonizar el transporte en el territorio nacional. Según los datos de la operadora, la conducción eficiente puede disminuir el consumo energético hasta en un 30 %. Además, los servicios de Cercanías logran recuperar un 10 % de electricidad mediante técnicas de frenado avanzadas.
Por consiguiente, la sustitución de trenes diésel por modelos eléctricos sigue siendo una prioridad absoluta para la compañía. Renfe mantiene su objetivo de consolidar la flota más moderna del continente europeo para el año 2026. De esta forma, la empresa refuerza su compromiso con la modernización tecnológica y la reducción de emisiones contaminantes.
