Adif investiga el control de soldaduras en Adamuz tras el accidente ferroviario
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) analiza la calidad de las soldaduras en el tramo Guadalmez‑Córdoba de la línea Madrid‑Sevilla. El objetivo principal es el control de soldaduras en Adamuz, zona del accidente ocurrido el pasado 18 de enero. Esta inspección técnica busca aclarar las causas del siniestro.
Detalles del contrato de mantenimiento en la vía
Adif licitó en 2022 un contrato de 61,25 millones de euros para la mejora integral de esta infraestructura. Dicho acuerdo incluía un plan específico para asegurar la calidad de todos los elementos instalados. Por este motivo, la administración destinó unos 16.000 euros para revisar técnicamente 437 soldaduras en el tramo afectado.
Este presupuesto cubría tanto el autocontrol del contratista como las verificaciones de laboratorios independientes. Según el plan de calidad, estos ensayos son obligatorios para garantizar la estabilidad de los raíles. Además, la normativa permite que la Dirección de Obra exija pruebas adicionales si detecta cualquier anomalía en los resultados iniciales.
Protocolos técnicos para evitar fallos estructurales
Los técnicos deben realizar cuatro tipos de ensayos diferentes en cada una de las soldaduras del carril. En primer lugar, emplean líquidos penetrantes para identificar posibles grietas o discontinuidades en la superficie. También utilizan equipos de ultrasonidos para localizar porosidades o defectos internos que no son visibles de forma directa.
Por otro lado, los operarios ejecutan una inspección visual y un control geométrico de la alineación de la vía. Estas comprobaciones resultan fundamentales en las líneas de alta velocidad para evitar deformaciones graves. Sin embargo, la investigación actual trata de verificar si estos estándares se aplicaron con rigor en el punto del accidente.
Hipótesis sobre el control de soldaduras en Adamuz
El siniestro en Adamuz (Córdoba) se produjo tras el descarrilamiento de un tren de Iryo que chocó contra un Alvia de Renfe. Como consecuencia de la colisión, fallecieron 45 personas y otras 152 resultaron heridas. Actualmente, la CIAF sospecha que la rotura de una soldadura específica pudo ser el factor desencadenante de la tragedia.
La unión afectada conectaba un carril fabricado en 2023 con una pieza antigua que databa del año 1989. Aunque esta práctica es legal, algunos expertos del sector del acero han expresado dudas sobre la resistencia de estos puntos. Por ello, los peritos examinan si existieron contradicciones entre la normativa general y las condiciones particulares del contrato.
Postura oficial sobre la seguridad ferroviaria
El Ministerio de Transportes sostiene que soldar materiales de diferentes décadas es una práctica habitual en toda Europa. Del mismo modo, Adif defiende que los trabajos realizados en la provincia de Córdoba respetaron la normativa vigente. No obstante, la investigación judicial continúa analizando los estudios metalográficos para descartar cualquier negligencia técnica en el mantenimiento.
