Nueva ruta ferroviaria entre Jiangdu y Shanghái para exportar a Europa
El pasado 16 de marzo comenzó un nuevo servicio diario de tren de carga intermodal en Jiangdu, Yangzhou (Jiangsu, China). Esta línea conecta directamente con el puerto de Luchao en Shanghái para facilitar las exportaciones hacia el mercado europeo. El primer convoy transportó piezas de automóviles y módulos fotovoltaicos hacia la costa china.
Detalles operativos de la ruta logística
El convoy partió desde la Base Logística de Jiangdu, que pertenece al Centro de Logística de Ferrocarriles de Nankín. Este tren transportaba diversos materiales, como componentes industriales y artículos de consumo diario. Se estima que el trayecto ferroviario hasta el puerto de Shanghái tiene una duración aproximada de 12 horas. Una vez allí, la carga se transfiere a buques para iniciar su transporte marítimo internacional.
Este servicio se integra dentro de la infraestructura de transporte china para mejorar la unión entre el interior y la costa. Por esta razón, el modelo intermodal busca equilibrar la velocidad terrestre con la rentabilidad del transporte marítimo. Además, estas operaciones facilitan rutas estables para el movimiento de bienes hacia el extranjero. En consecuencia, la logística transfronteriza se beneficia de una mayor coordinación entre los nodos terrestres y los muelles marítimos.
Alcance de los trenes de carga hacia Europa
Actualmente, la red ferroviaria de mercancías conecta 128 ciudades de China con 229 destinos en 26 países de Europa. Estos trayectos permiten el movimiento de productos de alto valor, incluyendo paneles solares y vehículos eléctricos. Asimismo, la red alcanza a más de 100 ciudades situadas en 11 naciones asiáticas diferentes. Por lo tanto, la expansión de estos corredores fortalece la fiabilidad de las entregas en las cadenas de suministro globales.
La ciudad de Shanghái funciona como un nodo esencial en la red de transporte marítimo mundial. Por su parte, la Base Logística de Jiangdu contribuye a consolidar a Nankín como un centro logístico clave. La integración de estos puntos es fundamental para garantizar la fluidez del comercio entre el gigante asiático y el continente europeo.
