Control total del Tren Suburbano de la Ciudad de México

El Gobierno de México, mediante el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), busca el control total del Tren Suburbano. Este sistema ferroviario conecta la Ciudad de México con varios municipios del Estado de México. Actualmente, el organismo público posee casi la mitad de las acciones del consorcio operador.

Cambios en la propiedad del servicio ferroviario

El Fonadin tiene actualmente el 49 % de la participación en Ferrocarriles Suburbanos. No obstante, el Ejecutivo mexicano pretende absorber el resto del capital para gestionar directamente la línea Buenavista-Cuautitlán.

En el consorcio actual también participa la empresa española CAF con un 43,5 %. Además, la firma local Omintren mantiene una cuota del 7,5 % en la sociedad.

Por consiguiente, el Estado pasaría de ser socio mayoritario a dueño único de la infraestructura. Esta medida centralizará la toma de decisiones para los futuros planes de expansión nacional.

Integración en el Plan México de infraestructura

Esta decisión se alinea con la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para reactivar los trenes de pasajeros. De hecho, el Fonadin ya administra la operación del Tren Interurbano México-Toluca, conocido como “El Insurgente”.

Por este motivo, la Secretaría de Hacienda incluyó la colaboración del fondo en su Plan Anual de Financiamiento para 2026. Según el documento oficial, el objetivo es garantizar la sostenibilidad financiera mediante la compartición de riesgos con el sector privado.

Nuevas conexiones hacia el aeropuerto y otras ciudades

La estación de Buenavista, situada en el centro de la capital, servirá como eje para nuevas rutas ferroviarias. En este sentido, se proyectan enlaces hacia ciudades como Pachuca, Querétaro y Monterrey.

Asimismo, el ramal que conecta Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) abrirá en la Semana Santa de 2026. Al respecto, Claudia Sheinbaum confirmó que los ingenieros militares finalizarán la obra, que presenta un avance del 92 %.

Por su parte, el trayecto entre la capital y el aeródromo durará unos 43 minutos. El servicio contará con frecuencias de paso constantes cada 15 minutos para los usuarios.

Evolución histórica de la concesión ferroviaria

En cuanto a la historia del servicio, la concesión original comenzó en el año 2005 con una duración prevista de tres décadas. Posteriormente, el plazo se amplió en diversas ocasiones hasta alcanzar los 68 años de vigencia total.

Sin embargo, en febrero de 2025 se modificó el contrato para excluir el tramo hacia el aeropuerto de la gestión privada. De esta manera, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) se encargará de operar directamente dicha infraestructura estratégica.

Redacción

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