Luz verde a la instalación de barreras antirruido ferroviarias en Rosignano Marittimo
Rete Ferroviaria Italiana (RFI) ha dado un paso decisivo para mejorar la calidad de vida de los vecinos de Rosignano Marittimo, en la provincia de Livorno. La compañía ha obtenido la aprobación para el proyecto definitivo de instalación de nuevas barreras antirruido ferroviarias a lo largo de un tramo de la línea Roma-Pisa. Esta actuación, que cuenta con una inversión estimada de 13 millones de euros, busca mitigar de forma eficaz la contaminación acústica generada por el paso de los trenes.
Contexto de la actuación en la línea Roma-Pisa
El proyecto se localiza en el municipio de Rosignano Marittimo, una zona donde la infraestructura ferroviaria discurre cerca de áreas residenciales. La línea afectada es la que conecta Roma con Pisa, un corredor de gran importancia para el transporte de pasajeros y mercancías en la costa tirrénica de Italia. Como en muchas otras líneas ferroviarias que atraviesan núcleos urbanos, la proximidad de las vías a las viviendas puede generar un impacto acústico considerable, afectando el día a día de los ciudadanos.
La intervención ha sido aprobada tras concluirse positivamente la «Conferenza di Servizi», un procedimiento administrativo italiano que reúne a todas las entidades y organismos públicos implicados para obtener los permisos necesarios de forma coordinada. Con la recepción de los dictámenes favorables de todos los participantes, el proyecto definitivo ha recibido luz verde, permitiendo a RFI avanzar hacia las siguientes fases para su materialización.
Características del proyecto de mitigación acústica
La solución técnica aprobada consiste en la instalación de aproximadamente 1,7 kilómetros de barreras fonoabsorbentes. Estos paneles se colocarán en el lado par de las vías, creando una pantalla física que reducirá la propagación del sonido hacia las zonas habitadas más cercanas. El coste total de las obras se estima en unos 13 millones de euros, financiados a través del Contrato de Programa entre RFI y el Ministerio de Infraestructuras y Transportes (MIT), el cual establece las inversiones estratégicas para la modernización y el mantenimiento de la red ferroviaria nacional.
Más allá de su función principal, el proyecto contempla que las barreras no sean un mero elemento funcional, sino que también se integren arquitectónicamente en el entorno. Este enfoque busca minimizar el impacto visual de la nueva estructura, armonizando su diseño con el paisaje urbano y el contexto local. Este tipo de consideraciones son cada vez más habituales en proyectos de infraestructura modernos, donde la funcionalidad técnica se combina con la sensibilidad estética y ambiental.
La función clave de las barreras antirruido ferroviarias
La instalación de barreras antirruido ferroviarias es una de las medidas más eficaces para combatir la contaminación acústica generada por el transporte por tren. El ruido ferroviario proviene de diversas fuentes, como el contacto entre la rueda y el carril, el funcionamiento de los motores, los sistemas de frenado y el ruido aerodinámico que se produce a altas velocidades. Cuando las líneas atraviesan áreas densamente pobladas, este sonido constante puede convertirse en una molestia significativa para los residentes.
El objetivo principal de estas estructuras es proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos. La exposición prolongada a niveles elevados de ruido puede tener efectos negativos, como alteraciones del sueño, estrés o dificultades de concentración. Por ello, las administraciones públicas y los gestores de infraestructuras desarrollan planes específicos para reducir este impacto. En este caso, la actuación se enmarca en el “Plan de intervenciones de contención y reducción del ruido” de RFI, que responde a la normativa establecida por el Decreto Ministerial de Medio Ambiente del 29 de noviembre de 2000 en Italia.
Las barreras proyectadas en Rosignano Marittimo son de tipo fonoabsorbente. A diferencia de las barreras reflectantes, que simplemente desvían las ondas sonoras, las fonoabsorbentes están diseñadas con materiales porosos o resonadores que atrapan y disipan la energía del sonido, reduciendo no solo el ruido directo, sino también el eco y la reverberación. Esto las hace especialmente efectivas en entornos urbanos complejos.
Próximos pasos para la ejecución
Con la aprobación del proyecto definitivo, RFI se encargará de llevar a cabo las actividades técnico-administrativas restantes, que son los pasos previos necesarios para poder licitar y adjudicar las obras. Aunque no se han especificado plazos concretos para el inicio de los trabajos, la conclusión favorable de la «Conferenza di Servizi» representa el desbloqueo administrativo del proyecto, un hito fundamental que garantiza su futura construcción.
Esta inversión refleja el compromiso continuo de los gestores de infraestructuras por hacer compatible la operatividad de la red ferroviaria con el bienestar de las comunidades locales, aplicando soluciones de ingeniería avanzadas para resolver problemas concretos como la contaminación acústica.
