Conexión de alta velocidad entre Francia y España: Francia prioriza su red interna
El Consejo de Orientación de las Infraestructuras (COI) de Francia ha emitido un informe donde prioriza el desarrollo de su red ferroviaria interna frente a las conexiones con España. Esta decisión deja sin un calendario concreto a varios tramos transfronterizos esenciales para la alta velocidad. La falta de planificación afecta actualmente a los corredores atlántico y mediterráneo en territorio francés, mientras España sigue avanzando en sus infraestructuras de frontera.
Prioridad para la movilidad interna en Francia
El gobierno francés concentra ahora sus inversiones en mejorar la movilidad dentro de sus fronteras, concretamente hacia el sur del país. En el eje atlántico, las obras para conectar las ciudades de Burdeos y Toulouse, en la región de Nueva Aquitania, avanzan con el objetivo de finalizar en 2030. No obstante, los plazos se vuelven inciertos a medida que las vías se aproximan a la frontera española.
Por esta razón, el tramo entre Burdeos y Dax tiene su horizonte fijado para el año 2034, aunque todavía no cuenta con una urgencia definida. Además, la prolongación necesaria hasta la ciudad de Hendaya carece de cualquier referencia temporal clara en los planes franceses. A pesar de esto, Francia ha reforzado sus servicios actuales hasta la frontera con nuevas frecuencias desde París, que podrían llegar a San Sebastián en el futuro.
Avances en las infraestructuras de Gipuzkoa
Mientras tanto, en España, el gestor Adif continúa los trabajos para facilitar la llegada de la alta velocidad al límite fronterizo. Actualmente, se desarrolla la implantación del tercer carril entre Irún, San Sebastián y Astigarraga, en la provincia de Gipuzkoa. Este proyecto cuenta con una inversión de 53 millones de euros y su finalización está prevista para el próximo año 2027.
Gracias a esta obra, los trenes de ancho estándar podrán circular con continuidad desde la denominada ‘Y vasca’ hacia el país vecino. Asimismo, en abril de 2025 se adjudicó la redacción del proyecto para instalar las vías en el ramal guipuzcoano, que cubre 60 kilómetros. Por lo tanto, el lado español mantiene el ritmo de inversión para completar la conexión internacional.
Retrasos en la conexión mediterránea
El corredor mediterráneo sufre un patrón similar de desconexión en el lado francés debido a la falta de continuidad en las obras. El informe del COI prioriza ahora el tramo entre Montpellier y Béziers para aliviar la congestión de la red actual. Sin embargo, la extensión hasta Perpiñán, en la región de Occitania, sigue sin concretarse a pesar de ser un paso fundamental.
Este tramo es vital para enlazar con la red española, que ya está adaptada al ancho internacional hasta la frontera francesa. Debido a esta demora, la conexión directa de alta velocidad entre ambos países por el Mediterráneo sigue limitada. Esta situación impide aprovechar plenamente las infraestructuras que ya están operativas en el lado español del corredor.
Tensiones por la falta de reciprocidad ferroviaria
Esta dinámica de las infraestructuras coincide con un incremento de la tensión bilateral entre ambos estados en materia ferroviaria. El Gobierno de España ha denunciado los obstáculos que encuentran sus operadores para acceder al mercado francés. Por el contrario, las empresas de Francia ya operan con normalidad en las líneas de alta velocidad españolas desde hace tiempo.
Debido a estas barreras regulatorias y a problemas técnicos de homologación, Renfe ha suspendido su proyecto para llevar la alta velocidad hasta París. El Ministro de Transportes de España ha reclamado públicamente reciprocidad en el acceso al mercado. Por este motivo, la compañía española ha resuelto el acuerdo marco que mantenía con el gestor francés SNCF Réseau para la conexión con la capital gala.
Situación actual de Renfe en el mercado internacional
La operadora española mantiene su voluntad de retomar el proyecto de París si las condiciones operativas mejoran próximamente. Por ahora, Renfe sigue operando sus conexiones internacionales de alta velocidad desde Barcelona hacia las ciudades de Lyon y Marsella. Estas rutas están activas desde el año 2023 y ya han transportado a más de 640.000 viajeros.
Finalmente, los trenes Talgo Avril, que inicialmente iban a operar en Francia, se han incorporado a la red comercial española. Esta decisión responde a la elevada demanda nacional y a las dificultades para obtener los permisos de circulación en el país vecino. Así, los nuevos trenes refuerzan el servicio en España mientras se resuelven los conflictos técnicos en el extranjero.
