Ferroviarios europeos se adaptan a la ola de calor de junio de 2026 con medidas especiales
Los operadores ferroviarios de varios países europeos han activado medidas especiales por la ola de calor de junio de 2026. Las decisiones afectan a viajeros de países como Gran Bretaña, Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Suiza y Hungría, con avisos para limitar desplazamientos, cancelaciones, controles de infraestructura y restricciones en la circulación.
Cómo afecta el calor a la red ferroviaria
Las altas temperaturas suponen un problema para la infraestructura ferroviaria. Cuando el ambiente supera los 30 grados, los raíles pueden sufrir más estrés térmico y llegar a deformarse o pandearse.
Ese desplazamiento lateral de la vía eleva el riesgo de descarrilamiento. Además, la catenaria, que alimenta a los trenes, también puede dilatarse por el calor y provocar incidencias en el cable de contacto.
Por otro lado, los equipos electrónicos de la infraestructura no responden igual en condiciones extremas. Por eso, los gestores ferroviarios intensifican la vigilancia y aplican medidas preventivas.
Medidas en Gran Bretaña, Francia y Bélgica
En Gran Bretaña, varios operadores han cancelado o modificado servicios para mantener la seguridad de la circulación. Además, National Rail, responsable de la infraestructura, ha pedido a la población viajar solo si es estrictamente necesario.
En Francia, SNCF ha recomendado a las personas vulnerables evitar los viajes en tren durante la ola de calor. Asimismo, la compañía ha suprimido numerosas conexiones de larga distancia y varios servicios de cercanías en París y su entorno.
Mientras, en Bélgica, la empresa pública SNCB ha cancelado algunos trenes en horas punta. Según la información difundida, la medida busca reducir el riesgo de averías que puedan bloquear las vías.
La respuesta de Renfe y los problemas detectados en Bilbao
En España, Renfe ha adaptado sus protocolos de actuación ante las altas temperaturas. La respuesta incluye una mayor atención a posibles averías en los sistemas de climatización de los trenes.
En Bilbao (Bizkaia), Metro Bilbao ha detectado «falsas ocupaciones» de vía en tramos de superficie. En esos puntos, los carriles pueden superar los 60 grados al sol.
Ese fenómeno puede alterar los sistemas de seguridad y afectar a la circulación. En concreto, el sistema puede interpretar por error que un tramo está ocupado cuando no lo está.
Además, en fechas recientes se han registrado cancelaciones y fallos en servicios de Renfe por averías en la climatización. En ese contexto, el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (SEMAF) planteó en julio de 2025 un procedimiento para anticipar y responder a incidencias en esos sistemas.
Un plan para reducir incidencias durante episodios extremos
La propuesta de SEMAF busca evitar deficiencias recurrentes durante los periodos de altas temperaturas. Así, el objetivo es mejorar la respuesta operativa cuando se produzcan fallos vinculados al calor.
En el resto de Europa, las medidas también incluyen seguimiento de infraestructuras, límites de velocidad, reparto de agua y orientación a los pasajeros. Aunque cada red aplica respuestas distintas, todas persiguen reducir riesgos para la operación y para los viajeros.
