Renfe enfrenta un coste de 125 millones por el cambio en las indemnizaciones por retraso en sus servicios

Renfe enfrenta un coste de 125 millones por el cambio en las indemnizaciones por retraso en sus servicios

Renfe calcula que la recuperación de las indemnizaciones por retrasos cortos supondrá un gasto anual superior a los 125 millones de euros. Esta medida obligará a la operadora pública a compensar a los viajeros por demoras de 15 minutos a partir de enero de 2026. Por este motivo, la dirección advierte sobre un posible encarecimiento de los billetes en sus servicios de alta velocidad.

El impacto económico de la nueva normativa

La empresa pública estima que estas compensaciones podrían elevar las tarifas actuales hasta un 10 %. Asimismo, la compañía prevé que un 5 % de sus clientes actuales elijan viajar con la competencia. Esta situación surge tras la aprobación de una enmienda a la Ley de Movilidad Sostenible en el Congreso de los Diputados. De este modo, la operadora deberá modificar su política comercial de devoluciones de forma obligatoria.

En julio de 2024, la entidad ajustó sus condiciones para equipararse a competidores como Ouigo e Iryo. En ese momento, se establecieron devoluciones del 100 % para retrasos superiores a 90 minutos. Sin embargo, el nuevo marco legal endurece estos criterios de forma exclusiva para la operadora española.

Diferencias en el compromiso de puntualidad

La normativa aprobada establece que los servicios AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity devuelvan la mitad del billete por demoras de 15 minutos. Además, Renfe deberá reintegrar el importe íntegro del pasaje si el tren se retrasa media hora. Por el contrario, antes de la reforma de 2024, los compromisos variaban según el tipo de servicio contratado.

El Ministerio de Transportes busca ahora fórmulas legales para evitar que esta norma genere una desigualdad competitiva. Las autoridades argumentan que el cambio solo afecta a la compañía estatal y no a sus rivales privados. Por consiguiente, el Gobierno estudia diversas vías para que la operadora no indemnice por encima de lo que marca el mercado.

Planes de expansión y nuevos trenes para el Avlo

En el ámbito operativo, la empresa planea reforzar el servicio de bajo coste Avlo entre Madrid y Barcelona. Para lograr este objetivo, la dirección analiza la compra de aproximadamente 30 trenes nuevos en los próximos tres años. Una de las opciones principales es la adquisición de material ferroviario a fabricantes de origen chino.

No obstante, este proceso de compra se enfrenta a retos técnicos y legales importantes. Los expertos señalan posibles dificultades con la homologación de estos vehículos en el territorio europeo. Por otra parte, se vigila la compatibilidad de las ayudas estatales chinas con las normas de adjudicación de la Unión Europea.

Preparación para la apertura de los servicios de cercanías

Por otro lado, la compañía trabaja ya en la futura liberalización de los servicios de Cercanías en España. Los técnicos de la empresa prevén que la disponibilidad de los convoyes mejore a partir de mediados de 2026. Este plan busca adaptar la estructura ferroviaria a la entrada de nuevos competidores en la red nacional. De esta manera, se pretende garantizar la estabilidad del servicio ante los próximos cambios legislativos.

Redacción

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