Ingresos de ADIF por el alquiler de vía en España crecen el doble que la inversión en mantenimiento
La empresa pública ADIF Alta Velocidad registró unos ingresos de 820 millones de euros en España durante el ejercicio de 2025. Esta cifra responde principalmente al cobro de cánones a operadoras como Renfe, Ouigo e Iryo por circular por las vías. No obstante, el gasto destinado a la conservación de la red ferroviaria aumenta a un ritmo muy inferior al de la recaudación por el alquiler de la infraestructura.
Brecha entre la recaudación y el gasto en mantenimiento
Desde el año 2022, la recaudación por el uso de las infraestructuras ferroviarias en España creció un 45,3 % hasta alcanzar los 678 millones. En cambio, la inversión para el mantenimiento de estas líneas solo subió un 19,4 % en el mismo periodo de tiempo. Por este motivo, el incremento de los ingresos duplica actualmente el esfuerzo económico realizado para cuidar las vías de alta velocidad.
La normativa actual exige que estos cánones cubran los costes operativos y financien las mejoras necesarias en la infraestructura. Sin embargo, el volumen de viajeros se ha cuadruplicado desde el inicio de la liberalización en el año 2021. Esta situación genera una mayor degradación en trazados antiguos, como ocurre en los corredores de Andalucía o Cataluña.
Reclamaciones de las operadoras y propuestas de la CNMC
Las compañías privadas Ouigo e Iryo critican que los precios por usar las vías españolas superan la media del resto de Europa. Según sus cálculos, estas empresas han pagado un sobrecoste de 120 millones de euros desde que operan en el mercado nacional. En respuesta, la CNMC propuso recientemente una rebaja del 40 % en las tarifas para armonizar los costes ferroviarios.
Por otro lado, el sindicato UGT ha solicitado un incremento urgente de la plantilla y de las medidas de seguridad. La organización propone que ADIF asuma directamente las tareas de mantenimiento que ahora realizan empresas externas. Además, reclaman una mayor protección tanto en la red de alta velocidad como en las líneas convencionales de todo el país.
Estado de la infraestructura y planes de inversión futuros
ADIF reconoce actualmente la existencia de más de 750 tramos con limitaciones temporales de velocidad en la red ferroviaria española. Por ejemplo, en el trayecto entre Madrid (Madrid) y Barcelona (Barcelona), los trenes deben frenar hasta los 160 km/h en puntos específicos. De igual modo, el corredor hacia Valencia presenta restricciones que obligan a circular a velocidades inferiores a las habituales.
A pesar de estas deficiencias, el Gobierno destaca que la inversión total en ferrocarriles alcanzó los 5.000 millones de euros en 2025. El Ejecutivo planea invertir más de 24.000 millones hasta el año 2026 para modernizar las Cercanías y el transporte de mercancías. Recientemente, el gestor adjudicó contratos por valor de 65 millones para mejorar la energía en las líneas de Levante y del Sur.
