España avanza hacia la alta velocidad a 350 km/h en la línea Madrid-Barcelona

España avanza hacia la alta velocidad a 350 km/h en la línea Madrid-Barcelona

El Gobierno ha anunciado sus planes para llevar la red ferroviaria española al siguiente nivel, con el objetivo de alcanzar una alta velocidad a 350 km/h. La medida, que se estrenará en la línea Madrid-Barcelona, fue presentada por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante la inauguración de la feria internacional Rail Live 2025 en Madrid. Este impulso tecnológico vendrá acompañado de un ambicioso plan de renovación de la flota, con la adquisición de más de 500 nuevos trenes tanto para alta velocidad como para servicios de Cercanías.

Un sector ferroviario de referencia mundial

La presentación de estos planes tuvo lugar en un escenario clave para la industria: la feria Rail Live 2025, un evento que reúne en Madrid a más de 9.000 profesionales, 300 ponentes y decenas de empresas líderes de 70 países. En este foro, el ministro destacó el posicionamiento de España como un referente global en tecnología ferroviaria, afirmando que el país vive “el mejor momento de su historia” en este ámbito. Según señaló, el sistema ferroviario español ha pasado de estar en el “vagón de cola” a liderar la innovación a nivel mundial.

Este liderazgo no es casual, sino el resultado de décadas de inversión y desarrollo, especialmente ligados a la expansión de la red de alta velocidad. Este esfuerzo ha fomentado la creación de un ecosistema industrial maduro y tecnológicamente avanzado. Más de 600 empresas españolas, de las cuales un 75% son pymes, han sido partícipes de este crecimiento. Estas compañías han desarrollado soluciones innovadoras para superar retos técnicos, como el particular ancho de vía español, lo que ha impulsado su capitalización y expansión internacional.

El objetivo: alcanzar la alta velocidad a 350 km/h

El anuncio más destacado fue el compromiso de incrementar la velocidad máxima de los trenes comerciales. El proyecto para implantar la alta velocidad a 350 km/h ya está en marcha, con la licitación de dos estudios de viabilidad que marcarán los primeros pasos para este hito. El corredor elegido para estrenar esta capacidad es la línea Madrid-Barcelona, una de las más transitadas de la red.

La elección de este trazado responde a dos motivos fundamentales. En primer lugar, la infraestructura existente en esta línea ya está preparada técnicamente para soportar velocidades de 350 km/h sin necesidad de grandes modificaciones. En segundo lugar, se busca dar respuesta a los problemas de saturación derivados del gran aumento de la demanda de viajeros que ha experimentado este corredor en los últimos años. Aumentar la velocidad permitirá optimizar la capacidad y mejorar los tiempos de viaje.

Para hacer posible este salto de velocidad, la tecnología vuelve a ser un factor clave. El proyecto se apoyará en una nueva patente de traviesas que, gracias a su configuración aerodinámica, facilita que los trenes puedan circular de forma segura y estable a mayores velocidades. Las traviesas son los elementos transversales a la vía que sirven de base para los raíles, y su diseño es fundamental para garantizar la correcta geometría y resistencia de la infraestructura.

Innovación española al servicio del ferrocarril

El avance hacia los 350 km/h es la última muestra de una larga tradición de innovación en el sector ferroviario español. Una de las soluciones más reconocidas internacionalmente es la tecnología de cambio de ancho. Debido a la diferencia histórica entre el ancho de vía ibérico y el estándar europeo, las empresas españolas desarrollaron sistemas de rodadura desplazable y cambiadores de ancho que permiten a un mismo tren circular por ambas redes sin interrupciones, una solución exportada a otros países con retos similares.

Otro campo en el que España es pionera es la señalización y la gestión del tráfico. El país cuenta con más de 3.000 kilómetros de vía equipados con el sistema ERTMS (European Rail Traffic Management System). Este es el estándar europeo de control y mando de trenes, diseñado para garantizar la interoperabilidad, es decir, que trenes de distintos fabricantes y países puedan circular por cualquier red europea de forma segura y unificada. Asimismo, la herramienta de software DaVinci, desarrollada en España para la gestión centralizada del tráfico ferroviario, ha demostrado ser tan eficaz que ya ha sido implementada en redes ferroviarias de varios países.

Renovación de la flota y expansión de la red

Junto al aumento de la velocidad, el otro gran pilar del plan de modernización es la renovación del material rodante. El ministro de Transportes reconoció que uno de los mayores desafíos actuales es la antigüedad de la flota de trenes, cuya media de edad supera los 20 años. Para atajar esta situación, el Gobierno ha puesto en marcha un plan de compra de más de 500 nuevos trenes.

De estas nuevas unidades, 300 estarán destinadas a los servicios de Cercanías, que son clave para la movilidad diaria en las grandes áreas metropolitanas, mientras que el resto se incorporará a los servicios de alta velocidad. Esta inversión masiva busca no solo rejuvenecer el parque móvil, sino también mejorar la fiabilidad, la eficiencia energética y el confort de los pasajeros. Además, se está trabajando en un modelo de renovación continua que permita incorporar nuevos trenes de forma periódica, evitando así los picos de envejecimiento de la flota en el futuro.

En paralelo, la red ferroviaria española sigue creciendo. Actualmente cuenta con más de 16.000 kilómetros de vías, de los cuales 4.091 son de alta velocidad. En los últimos siete años se han puesto en servicio 750 nuevos kilómetros de alta velocidad, y actualmente hay otros 436 kilómetros en construcción. Con los 301 kilómetros adicionales ya en fase de proyecto, el objetivo es que para el año 2030, el 90% de la población española esté conectada a la red de alta velocidad, consolidando al ferrocarril como el eje vertebrador del transporte en el país.

Redacción

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